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Aceite de oliva de marihuana

Publicado el 14 de Diciembre del 2018

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Aceite de oliva con marihuana, un manera distinta de consumo de cannabis que es muy útil para consumo terapéutico, pero también recreativo. Al ser un comestible, o se puede utilizar para la elaboración de distintos comestibles, evitará los posibles perjuicios producidos por la combustión al ser fumada.

El aceite de oliva es una de las mejores formas de elaborar extraciones de cannabis.

 Es considerado uno de los mejores solventes para la extracción y conservación de cannabinoides y terpenos concentrados en la marihuana, además de ser algo econónico y estar muy rico.

Evidentemente, el aceite de oliva no se fuma, pero lo mejor es que es seguro, sano y económico. Además, en lo que respecta a los comestibles, no hay nada más versátil que el aceite de oliva.

 A pesar de que hay varias formas de hacer extraciones de marihuana, otros métodos implican alcohol, gas o disolventes variados que pueden dejar residuos y los procedimientos tienen cierta complejidad. Pero ya que el principal uso que le vamos a dar al aceite será condimentar diferentes platos, optamos por el aceite de oliva de marihuana. Al ser menos concentrado es más fácil controlar la dosis y, sobre todo, es 100% natural, sin riesgos ni residuos innecesarios.

El aceite de oliva cannábico es muy sencillo de preparar y una de las mejores opciones su uso terapéutico, ya que el aceite conserva todos los principios activos de la marihuana.

Para prepararlo sólo necesitamos marihuana y el propio aceite de oliva.

Es importante siempre que elaboremos comestibles cannábicos descarboxilar la marihuana para activarla. Si no sabes porque hacerlo o como se hace te lo explicamos aquí.

Existen varias maneras de hacer el aceite de oliva cannábico, la más sencilla consiste en macerar la hierba en el aceite durante un tiempo.

Solo tendremos que introducir la marihuana a utilizar, previamente picada con el grinder, en un bote, añadir el aceite de oliva hasta que cubra los cogollos, cerrar el bote y esperar entre uno y dos meses agitandolo de vez en cuando, despues ya estará listo para su consumo, solo hay que colar el aceite para separar la materia vegetal del cannabis del aceite y conservarlo en sito oscuro ( la luz degrada el THC).

Esta es una opción sencilla pero un poco lenta.

También podemos acelerar el proceso con calor y hacer que esté listo en unas dos horas.

Vamos a necesitar varias cosas:

  •  Unos 10 gramos de cogollos de alta calidad.
  •  Aceite de oliva suficiente para cubrir los cogollos.
  • Colador.
  • Cacerola.
  • Agua para baño maría.
  • Recipiente donde meter el aceite con el cannabis.
  • Envase para conservar el aceite cannábico.

Elaboración.

Picaremos bien los cogollos con el grinder.

 Primero introducimos la marihuana en el recipiente ( un bote de cristal del tamaño suficiente para que entre el cannabis y el aceite) y añadimos el aceite de oliva hasta que cubra los cogollos.

Ponemos el recipiente dentro de la cazuela con agua al baño maría durante 2 horas. Es primordial tener el control de la temperatura en todo momento, no debe superar los 100º, si se calienta demasiado podemos dañar el THC y el resto de los cannabinoides, tenemos que evitar que el aceite hierva, si el agua del baño maría empieza a hervir retirarmos la cazuela del fuego para que se enfríe un poco.

Si no hemos descarboxilado la marihuana antes de introducirla en el aceite deberemos hacerlo ahora.

Porque si no lo hacemos no activaremos el THC ni el resto de cannabinoides y no serán efectivos para nuestro objetivo de consumo, ya sea recreativo o medicinal. Para hacerlo pondremos la mezcla de aceite y cannabis a calentar sin sobrepasar los 110º durante unos 45 minutos.

Una vez transcurrido el tiempo el cannabis estará activado, dejaremos enfriar y procederemos a colar el aceite con el colador para eliminar los restos de materia vegetal.

 Colocamos el aceite en un envase adecuado y ya lo tenemos listo, se puede conservar más de dos meses a temperatura ambiente, siempre evitando la luz por medio del envase o colocandolo en un sitio oscuro, o almacenarlo en el frigorífico para una mejor y más larga conservación.

Ahora ya tenemos el aromático aceite de oliva de marihuana, se lo pudemos añadir a cualquier receta.

Con cualquiera de estas dos recetas podemos obtener un aceite de oliva con todas las propiedades terapéuticas o recreativas del cannabis.

Podemos sustituir el aceite de oliva convencional por el aceite cannábico para que nuestras recetas tengan un toque diferente o para beneficiarnos de todas las propiedades de esta maravillosa planta.

 La única diferencia con un aceite de oliva normal es que deberemos tener cuidado con la dosis. En principio una cucharada de postre por persona es suficiente, pero como siempre, prueba poco a poco y recuerda que el efecto no es instantáneo.

 

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