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Animales domésticos, consumidores pasivos de marihuana ¿es seguro?

Publicado el 24 de Octubre del 2018

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Animales domésticos, consumidores pasivos de marihuana ¿es seguro?
Don Gato

 Lo habitual es que intentemos no colocar a nuestra mascota premeditadamente, no está bien hecharle el humo a la cara, pero a veces no se puede evitar que lo inhale por estar en el mismo espacio que tu inseparable amigo, o simplemente porque deseas deleitarte con tu mejor hierba y estar acompañado por tu apreciado bicho peludo, entonces surgen las dudas, ¿es seguro? ¿le afectará de forma negativa?.

El cannabis es una planta causante de cero muertes, básicamente inócua.

Existen pocas probabilidades de que tu mascota se coja un colocón reciclando el humo que tu exalas, pero el peligro está ahí, unido a otros posibles perjuicios a su salud.

El ser fumador pasivo puede perjudicar de igual forma a los humanos como a los amimales de compañía o a cualquier mamífero.

De la misma forma que estar en una habitación llena de humo nos afecta a nosotros, que nuestro animal de compañía se encuentre ahí le afectará de igual manera, con consecuencias parecidas. Pero ni se te ocurra deshacerte de tu inseparable compañero, únicamente sería afectado perjudicialmente por la nube de humo en casos muy extremos y con estar en un lugar ventilado cuando se consume marihuana es suficiente para no perjudicar a tu mascota, y si se va a producir un consumo extremo imediato, por que estemos con amigos, se fume y se forme mucho humo, dejar a Don Gato en otra habitación será una buena decisión.

Por suerte los posibles riesgos de nuestros queridos compañeros por el consumo pasivo son fáciles de evitar, con usar el sentido común y no dejar que nuestra mascota comparta una gran fumada con amigos será suficiente.

Fumar marihuana en exceso próximo a gatos o perros puede afectar a sus vias respiratorias, que son más frágiles.

 También existe el riesgo de cancer pulmonar o linfoma. En el caso de los gatos, al tener la nariz más pequeña, cabe la posibilidad de que el humo que se pega a muebles por ejemplo les pueda afectar, pero, insisto, solo en cantidades muy excesivas.

Queda claro que usar el sentido común en el trato de nuestras mascotas es lo apropiado, no está bien echar el humo a la cara de tu amigo o a tu pareja, así que tampoco a tu mascota, que normalmente es más que un simple compañero.

Pero también nuestros animales de compañía se pueden beneficiar de las propiedades de la marihuana.

Ya hay constancia de mascotas tratadas con aceites de CBD con muy buenos resultados. Así como nosotros, los humanos, tenemos un sistema endocannabinoide con el cual la marihuana interactua de manera efectiva, todos los mamíferos también lo tienen y pueden aprovechase de ello.

Actualmente está siendo noticia dueños de mascotas que aplican en ellas algun derivado de marihuana medicinal, no es algo descabellado, porque nuestros compañeros peludos de edad avanzada padecen de muchas de las mismas dolencias que nosotros cuando envejecemos, como artritis, espasmos, perdida del apetito o ansiedad.

Hemos escuchado mucho sobre el potencial médico del cannabis en los últimos años. Numerosos estudios muestran que los compuestos activos del cannabis (como THC y CBD) son eficaces en el tratamiento de todo, desde dolor y ansiedad hasta TEPT y cáncer.

La forma de uso de la marihuana medicinal en animales domésticos no es muy distinta al cannabis medicinal en humanos y ya existen multitud de productos derivados del cannabis. Para poder comprender la marihuana medicinal para animales domésticos es imprescindible conocer las propiedades del cannabis.

Sabemos que la marihuana contiene más de 100 elementos activos, los cannabinoides.

Los dos más famosos son el THC y el CBD.

El THC es un compuesto que es psicoactivo, que están comprobadas sus virtudes en el alivio del dolor o nauseas, activa el apetito, alivia el insomnio o como ayuda a contener los recuerdos traumáticos en pacientes con trastorno por estrés posttraumático (TEPT).

El CBD por su parte no es psicoactivo y está comprobada su efectividad para calmar convulsiones, hace las labores de neuroprotección, inhibe el desarrollo de celulas cancerosas y con innumerables atributos más. 

También sabemos que los cannabinoides y los terpenos funcionan mejor en equipo, mejor que si están aislados, esta sinergia entre cannabinoides es conocida como efeto séquito.

Al consumir marihuana, sus cannabinoides interactuan con nuestro sistema endocannabinoide.

Sistema que une los receptores situados en el cerebro y el sistema nervioso central y periférico, también está implicado en la función de algunos procesos fisiológicos como el apetito, el dolor, el estado anímico o la memoria entre otros.

Como la gran mayoría de los mamíferos también disponen de estos receptores de cannabis en su organismo, tienen una reacción a la marihuana muy parecida a la nuestra. Los gatos, perros, cerdos, mapaches o zorrillos, entre otros muchos más, disponen de un sistema endocannabinoide como el nuestro.

Es posible elaborar preparados comestibles de marihuana terapéutica para mascotas, como galletas, pero es considerado el aceite de cannabis como la mejor forma de administración para animales de compañía, por su facilidad de aplicación, con un gotero o una jeringa, además de ser absorbido rápidamente por medio de la membrana mucosa oral.

No se han destinado muchos medios a la investigación científica de la eficacia y legitimidad del cannabis terapéutico en animales domésticos pero si que existe diferentes estudios centrados en roedores.

La mayor parte de las convicciones en la eficacia de la marihuana como medicina para tratar dolencias de mascotas, está fundamentada en los estudios que comprueban la capacidad de la marihuana en los tratamientos de las enfermedades humanas.

La gran mayoría de los propietarios que optan por administrar a sus animales domésticos medicamentos de cannabis lo hacen basandose en el supuesto de que la marihuana terapéutica proporcionará a su mascota un alivio similar al que obtendría un ser humano.

Pero cada vez hay más evidencias favorables al uso de la marihuana medicinal en animales domésticos, fundamentada principalmente por relatos y experiencias, como los que aparecen en un artículo del New York Times, estos son algunos ejemplos:

Lisa Mastramico usa aceites ingeribles para tratar la artritis de su gata de 12 años de edad.

"Cuando se lo he suministrado, nunca ha quedado colocada...Ella sale se socializa, quiere estar en el regazo, quiere ser acariciada. Es una diferencia muy notable, nuestra gata solía esconderse en el armario" expresó la Sra. Mastramico al New York Time.

María Ellis Pérez por su parte, alimenta con cáñamo a Ricochet, su mofeta de 12 años que cojea, tiene cataratas y se niega a comer. La Sra. Pérez también mencionó haber encontrado una diferencia notable, después de unos días de tratamiento mordisqueando cáñamo. "Ella daba vuelta la cabeza y miraba para arriba con su ojo bueno. Ahora se presenta para el desayuno" dijo la Sra. Pérez.

Cate Norton, que trabaja en un refugio de rescate de animales, también utiliza marihuana medicinal para tratar la epilepsia y la ansiedad de su Rottweiler de 3 años. En solo 8 meses se ha notado una considerable reducción en las convulsiones de su perro.

Son solo relatos anecdóticos pero pueden establecer un fuerte argumento para una investigación científica más profunda sobre su efectividad.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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