Core Seeds

Como hacer crema de marihuana casera, háztela tu mismo.

Publicado el 05 de Diciembre del 2019

0

¿Sabes como hacer una crema de marihuana casera?. Háztela tu mismo.

Que el cannabis tiene multitud de propiedades medicinales ya lo sabemos como así lo demuestran los muchísimos estudios científicos que se van elaborando y publicando. 

Productos como cremas con CBD son hoy en día habituales en el mercado de la cosmética, que además pueden incluir otras sustancias como el romero, el arbol del té o incluso terpenos (como haremos nosotros).

 El acceso a este tipo de cremas es sencillo hoy en día, pero también muchos de nosotros somos autocultivadores o tenemos acceso a cannabis de calidad. Por eso, vamos a explicar cómo preparar una crema con marihuana en casa, de manera sencilla y sin más complicación que cocinar cualquier sencilla receta.

Además, veremos también los principales usos que se le dan a este tipo de cremas, que como descubriréis pueden ir del tratamiento del dolor al de la psoriasis.

banner white widow

Ingredientes necesarios.


Marihuana (50 gramos)

Cera de abeja (100 gramos)

Aceite de oliva (500 ml)

Aceites esenciales (5 ml)

Agua (1000 ml)

1 gasa fina para colar

Lo primero que hay que tener para hacer una pomada de marihuana, es lógicamente la marihuana. Preferiblemente usaremos variedades índicas ya que suelen contener más CBD, aunque si se dispone de una planta con un buen ratio THC:CBD sería lo ideal, este tipo de variedades ricas en CBD se pueden en el mercado actual. 

Usaremos como unos 50 gramos de cogollos. También podemos utilizar restos de la cosecha como las hojas de la manicura, pero si buscamos eficacia, usemos unos buenos cogollos y los efectos serán más potentes.

La cera de abeja se puede conseguir muy barata en cooperativas agrícolas, o también podemos ir a una parafarmacia o herboristería y a la vez podemos aprovechar la visita para comprar algún aceite esencial.

Aceites esenciales recomendables hay varios y escogeremos según gustos o necesidades. Por ejemplo, aceite de germen de trigo, muy rico en Vitamina E y con propiedades antioxidantes que previene el envejecimiento de la piel, también podemos utilizar aceite de menta que tiene efectos antiinflamatorios, calmantes y aporta efecto frio, de lavanda que tiene propiedades antisépticas, analgésicas, antiinflamatorias, regeneradoras y es indicado para problemas reumáticos, o aceite de Cajeput, desinfectante, anti-inflamatorio y con efectos antihistamínicos. Incluso podemos usar varios aceites esenciales, preguntando sobre las propiedades de los diferentes aceites de que dispongan y seguro que encontramos uno o varios que nos puedan ir bien para enriquecer nuestra pomada de cannabis casera.

Sin duda, cuanto mejores sean los ingredientes, mejores efectos tendrá nuestra pomada, así que no hay que escatimar a la hora de comprar un buen aceite de oliva, con grandes propiedades suavizantes y emolientes, así como un agua de buena calidad y desmineralizada a poder ser, no será de lejos la mayor inversión que tengas que hacer en esta pomada y cuando compruebes los beneficios, te parecerá incluso muy barata.

Como hacemos nuestra pomada cannábica

Descarboxilar la marihuana

Lo primero siempre es descarboxilar el cannabis para activarlo:

Precalienta el horno a 110°.
Extiende el cannabis molido de forma uniforme en una bandeja de horno.
Cuando el horno haya alcanzado la temperatura, introducimos el cannabis durante una hora.
Este paso se llama descarboxilación, el calor del horno activará los cannabinoides asegurandonos su efectividad total. Si quieres saber como y porque se hace la descarboxilación del cannabis puedes leer más aquí.

 Extracción de cannabinoides y terpenos en aceite de oliva


El siguiente paso es hacer un aceite de marihuana, es decir, extraer los cannabinoides y terpenos que contienen los cogollos en un aceite vegetal, nosotros hemos elegido aceite de oliva pero puede ser también de girasol, de almendra, de coco, etc. La elección del tipo de aceite dependerá de la disponibilidad y de las propiedades concretas que quieran darse a la crema. 

Picaremos bien los cogollos con el grinder.

 Primero introducimos la marihuana en un recipiente, un bote de cristal del tamaño suficiente para que entre el cannabis y el aceite, y añadimos el aceite de oliva hasta que cubra los cogollos.

Ponemos el recipiente dentro de la cazuela con agua al baño maría durante 2 horas. Es primordial tener el control de la temperatura en todo momento, no debe superar los 100º, si se calienta demasiado podemos dañar el THC y el resto de los cannabinoides, tenemos que evitar que el aceite hierva, si el agua del baño maría empieza a hervir retirarmos la cazuela del fuego para que se enfríe un poco.

 Dejaremos enfriar y procederemos a colar el aceite con el colador para eliminar los restos de materia vegetal.

Ahora ya tenemos el aromático aceite de oliva de marihuana, se lo pudemos añadir a cualquier receta.

 Preparación de la crema de marihuana


Tenemos nuestro aceite de cannabis. vertemos nuestro acite cannábico en una cacerola y le damos calor suave, agregamos los aceites esenciales que queramos (¡unos pocos mililitros serán suficientes!) mientras removemos suavemente, y añadimos la cera de abeja sin dejar de remover a fuego bajo. La cera de abeja da a la crema la textura adecuada una vez la mezcla esté a temèratura ambiente.

Cuando tengamos una mezcla homogénea, y antes de que se enfríe, es el momento adecuado para echar la crema en pequeños tarros o envases que podremos llevar siempre con nosotros y beneficiarnos así de sus propiedades allí donde estemos. Una vez envasada en los tarros, esperamos a que esté a temperatura ambiente y en cuestión de unos minutos ya podremos usarla.

Es importante saber que este tipo de cremas no deben ser utilizadas en zonas donde haya mucosas, como el interior de la boca o la nariz.

Usos de las cremas de marihuana


Estas cremas con marihuana suelen utilizarse para tratar diversas dolencias como dolores musculares, artritis o artrosis, pues son de sobras conocidas las propiedades antiinflamatorias de algunos de los más importantes cannabinoides, como el THC y el CBD. Además, muchos cannabinoides y terpenos poseen también propiedades antibacterianas y antifúngicas, lo que en determinados casos puede ayudar a tratar eficazmente problemas cutáneos como la psoriasis, una molesta enfermedad inflamatoria crónica de la piel.

El THC es el cannanoide principal y más abundante, es el que produce la típica sensación de euforia, alegría, ayuda a reducir el cansancio, el estrés, combate la depresión, reduce las náuseas, estimula el apetito o alivia síndromes de estrés post traumáticos. Por otro lado el CBD amortigua los efectos del THC y tiene efectos calmantes, alivia el dolor, minimiza las migrañas, jaquecas, artritis y dolores menstruales, relaja músculos, reduce los espasmos y los síntomas nerviosos, lucha contra la ansiedad, el estrés y el insomnio.

Usar los aceites vegetales y esenciales adecuados para cada dolencia puede ser muy útil a la hora de tratar problemas específicos. Podemos utilizar aceites concretos en función de sus propiedades y del resultado final que deseemos obtener, como una crema que os ayude a mantener una piel en perfecto estado, o una pomada que pueda tratar el dolor o las inflamaciones de manera eficaz. 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar tu experiencia. Si sigues navegando, consideramos que aceptas nuestra Política de cookies.

Aceptar