Core Seeds

Cutivo de marihuana, fase de crecimiento.

Publicado el 15 de Abril del 2019

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Todo lo que hay que saber sobre la fase crecimiento de marihuana.

La fase de crecimiento vegetativo es la fase en la que más crece la planta.

Se inicia justo cuando deja de ser una plántula y llega hasta el inicio de la floración.

Es un ciclo dentro de ciclo vital de la marihuana que podemos identificar su comienzo cuanto las plántulas tienen unos 4 o 5 nodos de altura, y es un periodo, el de crecimiento, donde la planta se dedicará casi exclusivamente en su desarrollo vegetativo, tallo, hojas, ramas, además de un buen sistema radicular que sea capaz de alimentar todo ese crecimiento. En esta fase las plantas se acondicionan para poder tener la resistencia para sujetar el peso y tamaño de las flores que desarrollará más adelante.

Esta fase de crecimiento es cuando más fuerte y alta se hace la planta de marihuana, con el fin de que sea capaz de agradecer al cultivador sus cuidados con una excelente cosecha.

El cannabis es una planta muy agradecida, cuando más se le da, más nos recompensa.

 
Crecimiento en exterior

 
La marihuana crece en el exterior, ya sea en de manera silvestre o en cultivo controlado, en el verano, cuando más horas de luz y más intensa recibe del sol, desarrollándose en altura, formando multitud de ramas, hojas, engordando los tallos y aumentando su grosor conforme va creciendo, ganado en envergadura y robustez para estar lo más fuerte posible para la siguiente fase, la floración.


Crecimiento en cultivo de interior

 
El cannabis cultivado en interior nos proporciona la posibilidad de no estar sujetos a los ciclos lumínicos del sol tan decisivos en las diferentes fases de ciclo vital del cannabis.

En interior el ciclo lumínico de crecimiento es de 18/6, 18 horas de luz y 6 de oscuridad, y nos permite controlar cuando queremos iniciar o acabar esta etapa, así podemos tener la planta en crecimiento hasta que tengan las plantas la altura que deseemos o poder elegir el momento ideal para iniciar la fase floración, cambiando el ciclo lumínico a 12/12. Así lo que conseguimos es reproducir los cambios estacionales en el medio natural.

Si se mantiene siempre la planta en un ciclo lumínico de crecimiento, 18/6 se evitará la floración indefinidamente, estando la planta siempre en estado de crecimiento vegetativo, y hay cultivadores que hacen esto para mantener plantas madres para reproducirlas con esquejes, siempre que sean semillas de marihuana fotodependiente, en plantas autoflorecientes esto no sería posible porque no dependen del ciclo lumínico para poder florecer.

El tiempo habitual de crecimiento en interior es de entre dos y cuatro semanas, dependiendo de lsa técnica de cultivo elegida.

 
Exigencias lumínicas en la fase de crecimiento

 
Ya conocemos el periodo lumínico común en crecimiento, 18/6, pero, aparte de las horas de luz, también deberemos tener en cuenta es la intensidad y espectros lumínicos que aportemos a las plantas.

En el cultivo exterior nos lo proporciona el sol correspondiente a la estación, pero en indoor además de la constancia en las horas diarias de luz que proporcionemos a nuestras plantas también la intensidad lumínica y sobre todo el espectro lumínico o el color que la bombilla emite.

Para el crecimiento vegetativo está más que demostrado que con las tonalidades más azuladas más se fomenta el desarrollo y crecimiento de hojas ramas y tallos, que es lo que buscamos en esta fase de cultivo. Son conocidos como espectro frío.


Exigencias nutricionales de la fase de crecimiento

La fase de crecimiento de las plantas tiene unas exigencias nutricionales concretas, es la fase en la que la planta más demanda de nitrógeno tendrá para un desarrollo lo más saludable posible.

Los tres elementos básicos para la correcta nutrición de las plantas de marihuana son Nitrógeno fósforo y potasio, o en sus siglas N-P-K, siendo el más consumido por la planta en esta fase vegetativa el nitrógeno.

Es el principal responsable de que las plantas crezcan verdes y sanas, cuando vemos que las hojas grandes de la planta empiezan a amarillear, a perder su color verde, es síntoma de que la planta ya no encuentra nitrógeno en la cantidad correcta en el suelo, empieza a obtenerlo de las hojas más grandes de la parte baja de la planta y lo sube hacia los brotes nuevos de la parte alta de la planta. Es lo que se conoce como carencia de nitrógeno y es muy fácil de corregir con cualquier abono de crecimiento para cannabis.

Si por el contrario tenemos un exceso de nitrógeno la planta lo mostrará con un colo en sus hojas de un verde muy intenso, oscuro, casi azulado o incluso negro.

También puede mostrar las puntas de los folíolos de las hojas encorvadas hacia abajo, como si fuera una garra de ave.

Esto produce un bloqueo en el sistema radicular impidiendo la absorción de nutrientes y creando un gran problema para el correcto desarrollo de la planta.

La forma más sencilla de intentar solucionar un exceso de nitrógeno es haciendo un intenso lavado de raíces con abundante agua que drene por el fondo.

Las exigencias nutricionales y de riego variarán conforme vaya creciendo la planta. Cuando la planta es joven sus necesidades de agua y nutrientes es menor que cuando va alcanzando un gran tamaño, por lo que es recomendable ir aumentando la cantidad de agua y de nitrógeno conforme va creciendo la planta y la mejor manera de no excederse o quedarse corto es regar cuando la superficie del sustrato esté seca.

 

 

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