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Errores frecuentes en el secado de marihuana

Publicado el 16 de Febrero del 2021

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¿Sabes como evitar los errores típicos en el secado de marihuana?

Tras meses proporcionando todos los cuidados necesarios a nuestras plantas, por fin se acerca el momento de la cosecha, y es necesario secarla antes de consumirla. Si bien puede parecernos una fase de poca importancia porque pensemos que lo más difícil ya ha terminado.

Pero un secado adecuado de nuestros cogollos será un factor diferencial en respecto a la calidad de la cosecha. Es fundamental para disfrutar de la mejor calidad posible, de la misma forma que un secado inadecuado arruinará todos nuestros esfuerzos...y nuestra cosecha.

¿Que es secar la marihuana?

Secar la marihuana consiste en hacer que se evapore parte del agua de las flores. En el curado de la marihuana, además de perder humedad, los cogollos pierden parte de su clorofila, por lo que la marihuana tendrá mejor sabor y aroma y se llevarán a cabo las reacciones de maduración de cannabinoides, aceites y terpenos.

Secar cannabis es todo un arte. Si lo hacemos mal los cogollos quedarán demasiado secos, frágiles o con mal sabor. También puede pasar lo contrario, que tengan exceso de humedad y aparezca moho arruinando toda la cosecha.

Por eso y aunque parezca una fase sencilla, debemos esmerarnos en hacer correctamente el secado, porque, si el secado se complica… podemos perder muchísima calidad en la cosecha, o incluso perderlo todo.

No observar los tricomas


Observar detenidamente el color de los tricomas es esencial para cosechar las plantas en su punto óptimo, con la máximo concentración posible de cannabinoides, terpenos, etc.

Durante la floración, dicho color va cambiando de transparente a lechoso a medida que las cabezas glandulares de los tricomas se llenan de compuestos, para terminar de un precioso color ámbar.
El mejor momento para cosechar depende de los gustos de cada uno pero la forma más extendida es hacerlo con una gran parte de tricomas lechosos, y una pequeña cantidad ya con tonos ámbar. En este momento el contenido en cannabinoides y terpenos es máximo, por lo que el sabor, aroma y efecto de los cogollos estarán también en su cima. Este es pues el primer paso para conseguir un producto de calidad, que redondearemos durante el proceso de secado.

Cosechar con sustrato mojado


Un error habitual, que puede retardar varios días el secado, es cosechar las plantas cuando el sustrato está húmedo, o lo que viene a ser lo mismo, cuando el contenido en agua dentro de los tejidos de la planta es máximo. Así, y para obtener cogollos correctamente secados en el menor tiempo posible, lo mejor será cosechar las plantas cuando lleven al menos un día con el sustrato seco y su contenido en agua sea menor.

Además, para acelerar el secado podemos manicurar la marihuana a conciencia antes de ponerla a secar.

Lógicamente, cuanta menos masa vegetal se ponga a secar, más rápido será el proceso de secado de los cogollos.


Manipular demasiado los cogollos

 Es importante no manipular en exceso las flores, ya sea cuando cortamos las plantas o durante el manicurado, o al ponerlas a secar. Los tricomas, donde se producen y almacenan los diversos compuestos que dan a la marihuana su sabor y efecto, son glándulas muy delicadas, y pueden romperse con facilidad si tocamos los cogollos en exceso.

No separar partes contaminadas de la planta


Una vez nos dispongamos a poner a secar cogollos, debemos observarlos con detenimiento en busca de infecciones, especialmente hongos como la botrytis o el oídio. En caso de poner a secar una planta con algún tipo de contaminación fúngica, es muy posible que ésta se extienda durante el secado, por lo que nos podemos encontrar la fatídica sorpresa de acabar con buena parte de la cosecha contaminada.

Temperatura, luz y humedad inadecuados


Ya tenemos nuestras flores listas para poner a secar. Pero debemos tener en cuenta que el nivel de humedad relativa dentro del secadero va a determinar tanto la velocidad como la calidad del secado. Un secado lento y uniforme, sin picos de temperatura o humedad en la zona de secado es lo ideal.

La humedad ideal para secar marihuana es del 50-60%. Un valor inferior probablemente hará que las plantas se sequen demasiado rápido, mientras que si es superior pueden surgir problemas con hongos además de alargarse el proceso de secado.

Utilizar un pequeño ventilador para ayudar a que el aire circule y evitar la formación de bolsas de aire o humedad es muy útil.

Al igual que con la humedad, una temperatura incorrecta puede dar al traste con nuestras flores, al igual que secarlas con luz. Temperaturas de más de 25 grados pueden secar la planta demasiado rápido, siendo unos 18-20 grados una temperatura ideal para un correcto secado.

También, si secamos las plantas con luz ésta degradará parte del contenido de los tricomas, mermando la calidad final de los cogollos.

 Conclusión


Lo ideal es secar las plantas en un lugar relativamente fresco, correctamente ventilado y oscuro. Así evitaremos gran parte de los factores que pueden hacer que el secado no sea de auténtica calidad.

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