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Errores típicos del cultivo de marihuana en interior y como evitarlos.

Publicado el 06 de Noviembre del 2019

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Errores típicos del cultivo de marihuana en interior y cómo evitar.


Son muchos los errores en el cultivo de marihuana de interior que se suelen cometer, casi siempre por no disponer de la información básica o no tener unas nociones básicas para cultivar en interior.

Este desconocimiento puede ser perjudicial para nuestras apreciadas plantas llevando a una perdida significativa de la producción o calidad y, en algunos casos más extremos, hará que no podamos acabar satisfactoriamente el cultivo de marihuana.

 
No pensar en la dos primeras normas básicas


Convivencia

No molestar al vecino es norma básica de convivencia para que todo vaya bien. Sobre todo si se vive en comunidad hay que evitar olores y ruidos molestos para los demás. El autocultivo de marihuana es posible hacerlo respetando los demás. Hoy en día se dispone de tecnología suficiente para solucionar estos dos problemas habituales en un cultivo de interior.

Discrección


¡¡Hay que mantener la boca cerrada!! Punto. Es comprensible que estemos orgullosos de nuestras preciosas plantas, y querer presumir de ellas con los amigos, pero, por desgracia, el cultivo de cannabis es ilegal en muchos países, así que es mejor permanecer callado y ser discreto. Si la existencia de nuestro cultivo llega a oídos de gente equivocada corremos el riesgo que que puedan denunciar. Si no queremos ser una de esas personas que tuvieron un problema por bocazas no decir nada a nadie que no deba saberlo es la mejor idea.


Utilizar mala genética


No importa cuánta experiencia tengamos, si utilizamos semillas de cannabis de mala calidad, estaremos perdiendo el tiempo.

El éxito de nuestra cosecha estará determinado por unas buenas condiciones de cultivo, pero sobre todo por la elección de una buena genética que nos de lo que esperamos de ella.

Si disponemos de unas buenas condiciones en nuestro cultivo controlando parámetros como humedad, temperatura, nutrientes, renovación de aire etc... pero no disponemos de una buena genética, obtendremos una cosecha de baja calidad, igual a la genética que hayamos elegido. En cambio, si a esas buenas condiciones en el cultivo le sumamos una buena genética, obtendremos una cosecha de altísima calidad, viendo recompensado nuestro esfuerzo en el cultivo.

Usar sustratos no adecuados para cannabis


No escatimemos al usar una tierra de garantías. El sustrato es uno de los productos de cultivo de cannabis más baratos del cultivo y es en lo que fallan muchos cultivadores.

La calidad del suelo es de vital importancia para el éxito de un cultivo de marihuana. Uno de los errores más habituales entre los cultivadores poco experimentados es no prestar atención a tener una tierra con una composición adecuada de nutrientes. En cada una de las fases del cultivo, las plantas de cannabis necesitan concentraciones de nutrientes diferentes. Las variedades fotoperiódicas (las que florecen tras un cambio en el ciclo de luz) suelen requerir un nivel elevado de nutrientes. Aunque fertilices tus plantas a lo largo de su ciclo de vida, no está de más empezar con una tierra rica en los macronutrientes esenciales nitrógeno (N), fósforo (P) y potasio (K), también conocidos como N-P-K. Cuando compres tierra, podrás observar que casi todos los productos muestran con orgullo la proporción de estos tres nutrientes.

 

No controlar los parámetros de cultivo


luz

Otro error de principiante es no utilizar correctamente la luz y el espectro adecuado en las diferentes etapas del cultivo. El cannabis requiere un espectro concreto, a la mínima duda con una lámpara o bombilla, consulta en tu Grow-shop de confianza. Este tipo de errores en el cultivo de marihuana nos puede costar el echar a perder el cultivo.

 
Distancia

 
Es muy importante que las lámparas de cultivo estén a la altura correcta.

Si están demasiado altas, tus plantas de cannabis no recibirán suficiente luz y las plantas se estirarán para intentar crecer hacia la luz. El resultado serán unas plantas débiles y delgadas, con mucha distancia entre nudos, incapaces de aguantar su propio peso, y mucho menos el de las flores. Esto sucede porque gastan sus energías tratando de crecer, en lugar de desarrollar una estructura sana.

Si las lámparas están demasiado bajas, tus plantas de cannabis se calentarán mucho. Este exceso de calor, hará las hojas y brotes sufran quemaduras.

Contaminación lumínica


Hay que comprobar que el habitáculo donde tenemos el cultivo sea estanco y no permita que la luz lo traspase cuando la planta está en el periodo de oscuridad. Si esto ocurre la planta de marihuana no florecerá y, si lo hace, veremos daños irrecuperables.

 Temperatura y humedad


Estos son dos factores de cultivo muy importantes para conseguir un cultivo óptimo y deberás tener todo el control posible de estos dos factores para poder optimizar el cultivo al máximo. Una buena forma de controlar este aspecto es disponer de un medidor de temperatura y humedad y una buena ventilación ayudará a su control.

Ventilación


Hay que poner una ventilación adecuada al espacio de cultivo elegido, es algo sumamente importante, las plantas necesitan una renovación de aire que les aporte aire fresco para lo que es recomendable colocar un extractor, y un (o más) ventilador que remueva el aire del habitáculo evitando bolsas de aire viciado y facilitando unos niveles constantes en la temperatura y la humedad. Si no se presta atención a este factor, con toda probabilidad nuestras plantas tendrán muchos problemas de salud, además del riesgo de contraer moho u otras enfermedades.

Excesos o carencias de nutrientes


Las plantas de cannabis son muy sensibles a la cantidad de nutrientes que se les proporciona. Es muy fácil que un novato las sobrealimente o no les dé el alimento necesario.

Esto solamente traerá problemas en el cultivo, así que tratar de conocer todo lo que se pueda sobre cómo alimentar al cannabis será una buena idea. También es fundamental saber reconocer los síntomas de una planta infeliz.

No hacer lavados de raíces


Utilizar el lavado de raíces como una medida de emergencia ante un exceso de nutrientes y el bloqueo radicular que produce, no es un error en si, en casos así es esencial. Pero esto ha hecho que la purga se considere como algo que no se debe hacer a menos que se dé la situación anterior.
Y no es así. Realizar lavados radiculares de forma regular y adecuada, nos evitará los excesos, y antes de la cosecha, puede mejorar la calidad obtenida de forma drástica.

No cosechar la marihuana en su momento


El éxito final de la cosecha depende de elegir el momento correcto. Si cosechamos demasiado pronto, o demasiado tarde, es fácil no sacar todo el potencial de nuestra yerba corriendo el riesgo de echar a perder todo el duro trabajo. Varios factores indicarán cuándo es el momento adecuado y es necesario observar las plantas de cerca, por lo que es útil tener una lupa a mano.

Conservar la hierba en recipientes inadecuados 

Si utilizamos cajas de madera para conservar los valiosos cogollos hay que asegurarse de que la madera elegida no trasmita olores o sabores indeseados que puedan modificar las cualidades organolépticas propias de la variedad. El cristal es la mejor opción, es inerte, no influirá nada en las cualidades de los cogollos. Y siempre protegerlos de la luz, que degrada el THC.

Consumir la hierba antes de tiempo

 Un error muy cometido que tiene mucho que ver con la impaciencia. La marihuana requiere un tiempo de secado y curación para estar óptima par el consumo y empezar a apreciar sus verdaderos matices y sabores. Por este motivo es muy importante optimizar nuestro auto-cultivo de interior. Si lo hacemos, no hará falta consumir hierba verde o recurrir al mercado negro. Seremos autosuficientes.


No tomar las medidas de seguridad necesarias.

 
La seguridad del cuarto de cultivo, es un factor muy importante a tener en cuenta. Todos hemos oído historias de cuartos de cultivo incendiados a causa de una mala seguridad. Son sitios con calor, agua y electricidad dentro de una misma área pequeña.

  Hay que asegúrarse de que el cultivo sea seguro, es necesario mantener la zona ordenada, controlar por dónde van los cables y tener mucho cuidado con el agua al regar. Todas estas precauciones influirán en obtener varios años de fructífero cultivo, en vez de acabar en las noticias como el idiota que ha quemado su casa cultivando cannabis.

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