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Polinización, como se produce la fecundación del cannabis.

Publicado el 16 de Noviembre del 2020

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Polinización, ¿ Quieres saber como es la fecundación del cannabis?

Hablando de marihuana, la polinización es la transmisión del polen desde los estambres de una flor masculina hasta el estigma o parte receptiva de las flores femeninas, fecundando el óvulo y produciendo en su interior una semilla.
El tránsito del polen se puede producir normalmente por el viento o por la mano del ser humano, o excepcionalmente por medio de algún insecto.

Los machos, las plantas que producen el polen, a no ser que sean utilizadas como elemento de crianza, no se le suele dar ningún valor más allá del uso industrial.

También puede ser peligroso para otras plantas hembra que se crucen en su camino, ya que en condiciones óptimas el polen puede alcanzar varios kilómetros, y es capaz de polinizarlo todo a su paso. El resultado serán cientos o miles de semillas en el interior de los cogollos arruinando la cosecha de cualquier cultivador, ya que la planta empleará la mayor parte de su energía en el desarrollo de las semillas en lugar de emplearlo en el desarrollo de las deseadas flores hembra.

Seleccionar una planta madre para ser polinizada es la parte más fácil. En cualquier planta, ya sea masculina o femenina, lo más sencillo valorar aspectos como el vigor, morfología, resistencia a plagas y/u hongos, adaptación al medio o a un determinado clima, etc. Pero en una madre se puede valorar de forma más sencilla también su producción, potencia, aromas y sabores, algo que en un macho no. Sólo cruzando macho y hembra, y posteriormente cultivando sus semillas, podremos valorar si el macho es el adecuado o no.

Proceso de selección.


¿Como elegimos la madre?


Ya hemos comentado que valorar una planta hembra es muy sencillo. Pero siempre hay varios aspectos importantes y dependerá del criador darle la importancia a cada uno, pero estos aspectos siempre son valorados:

  • Resistencia al hermafrodismo
  • Vigor/ Rendimiento
  • Potencia
  • Sabor
  • Rapidez de floración
  • Producción de tricomas
  • Estatura
  • Olor
  • Estructura floral
  • Color floral
    Estos factores pueden tener diferente orden dependiendo que estemos buscando. Muchos cultivadores dan prioridad a la potencia que al vigor. Otros eligen la rapidez de floración a la potencia, otros el olor o el color de los cogollos… Pero siempre el primer rasgo, que es el de la resistencia al hermafroditismo, debe ser el más importante, ya que nunca es deseable que la descendencia contenga este gen hermafrodita y obtener unas semillas con un alto grado de hermafroditismo o con gran tendencia al hermafroditismo.

¿Como elegimos el padre?


El macho es el encargado de transferir los genes que intervienen en la expresión de los rasgos que antes comentamos, pero la gran mayoría de ellos no se ven a simple vista en la propia planta macho. Un buen macho es el que produce una descendencia de calidad. Los rasgos más importantes en un macho serían:

  • Resistencia al hermafroditismo
  • Vigor
  • Estatura
  • Periodo de maduración o tiempo transcurrido que requieren los racimos florales para su desarrollo y madurez total.
     Toda planta masculina en la que no veamos estos rasgos, debería ser descartada y eliminada del cultivo para que sus genes no se transmitan a la descendencia. También hay machos en los que puede observarse otros rasgos como cierto olor, color y estructura floral, pero no pasan de ser rasgos de valor secundario si los comparamos con los que son citados con anterioridad.

La polinización. ¿Como se hace?


Una forma habitual de polinización es aprovechar alguna planta macho antes de cortarla, para polinizar algún cogollo de alguna hembra. El problema está en la cohabitación entre plantas hembra y machos, un mínimo descuido puede hacer que se polinicen y se llenen todos los cogollos de semillas. Lo ideal es disponer de un lugar donde la planta macho no pueda accidentalmente polinizar todas las plantas hembra del cultivo, consiguiendo una polinización controlada.
La opción más segura es, en un cultivo de interior con luz artificial. Nos permite mantener la planta macho en crecimiento o inducirla su floración con la sencillez de modificar los fotoperíodos. Otra opción sería también en interior, pero sin luz artificial. Siempre se debe tener cuidado con la ventilación, ya que puede producirse una fuga de polen al exterior.

El momento ideal de la polinización, es a falta de unas 4-5 semanas para la cosecha. La planta hembra debe tener el suficiente tiempo por delante para que las semillas se formen y maduren correctamente, para lo cual necesita entre 30 y 40 días. Si la planta macho va más adelantada en floración que las plantas hembra, se pueden ir retirando las flores macho con polen. La planta seguirá produciendo más.

 
A la la hora de efectuar la polinización, se puede recolectar el polen en una bolsa de plástico o algo similar. Después tenemos varias opciones. Podemos polinizar un cogollo usando un pincel.

También podemos introducir un cogollo o una rama dentro de la bolsa y agitar para que el polen se distribuya por todo el cogollo.

Otra forma más técnica es mezclar el polen con agua destilada, y utilizando un pulverizador aplicar la mezcla por todo el cogollo o cogollos de los que se pretenda obtener semillas.


En pocos días, se comenzarán a ver pequeños cambios en el cogollo polinizado. El primero será el oxidado de los pistilos o pelillos. Después, las brácteas comenzarán a hincharse debido al crecimiento de la semilla en su interior. Finalmente, éstas se abrirán ligeramente dejando ver la semilla con su típico tono oscuro, aunque eso dependerá mucho de la genética.

 

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