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Semillas feminizadas: como se hacen, falsos mitos y leyendas urbanas.

Publicado el 16 de Enero del 2020

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Semillas feminizadas;como se hacen,falsos mitos y leyendas urbanas.

El cultivo de cannabis tiene miles de años de historia, pero el boom cannábico comienza en los 60 y 70 del siglo XX, cuando comenzó el desarrollo las primeras variedades de marihuana comerciales. Variedades ya míticas como Skunk, Haze, Kush o Blueberry, fueros las precursoras de un sin fin de nuevas variedades.

En las siguientes tres décadas, no fue necesario ningún tipo de identificación en las semillas de marihuana comerciales, más allá del nombre de la variedad. Con la aparición de las feminizadas ya se implanto el nombre de regulares para citar a las semillas de siempre, las que presentan tanto ejemplares macho como ejemplares hembra.

El desarrollo de semillas feminizadas conllevó un gran adelanto motivado por que aseguran plantas hembra.

Una semilla, una planta femenina

Comprender porque una semilla feminizada asegura una planta hembra, es más sencillo de lo que podamos creer, no es necesario ser un experto genetista. Las plantas de cannabis, al igual que nosotros mismos, tienen una predisposición en mayor o menor medida a que su sexo sea macho o hembra. Ésto básicamente se debe a dos cromosomas llamados X e Y. Una planta con dos cromosomas X (XX) será una planta hembra, y una planta con un cromosoma X y otro Y (XY) será una planta macho.

Entonces es sencillo comprobar que quien aporta el segundo cromosoma X o Y es siempre la planta masculina. Siempre es el macho quien “decide” qué cromosoma aporta. Si es X, la descendencia será femenina (XX). Si es Y, la descendencia será masculina (XY). Entonces, si se consigue que el macho siempre aporte el cromosoma X en lugar de la variable Y, la descendencia será siempre femenina.

El cannabis es una especie dioica, lo que quiere decir que existen ejemplares hembra y macho. Pero algo también excepcional de esta planta, es que cualquier planta hembra sometida a un fuerte estrés produce flores masculinas. Pero estas flores pese a ser masculinas, presentarán cromosomas XX ya que la planta es hembra continúa siempre femenina. Cuando con el polen de estas flores se poliniza una flor femenina, entonces las semillas nunca poseerán el cromosoma Y que pueda hacer que la planta nacida de ellas sea masculina.

 STS, el método de feminización más utilizado

Dos hormonas son las responsables del control sexual en la marihuana, las giberelinas inducen la formación de flores masculinas, mientras que el etileno propicia el desarrollo de flores femeninas. Si sabemos esto, es fácil pensar en la posibilidad de revertir el sexo de una planta mediante la alteración de sus niveles hormonales.

Los primeros intentos de hacer feminizadas se desarrollaron sometiendo a las plantas a un estrés ambiental, pero los resultados eran bastante inestables. En la actualidad se usan métodos de feminización mucho más fiables como es el STS o Tiosulfato de Plata.

 Hablaremos entonces del STS (Silver TioSulfate) o tiosulfato de plata, un compuesto químico capaz de impedir que el etileno sea percibido por la planta, y de esta forma interferir con la formación de flores femeninas, dando lugar a la masculinización, lo que se denomina "reversión sexual".

 Tiosulfato de plata, como se hace  

Sin lugar a dudas, esta es la técnica más utilizada por los bancos de semillas para producir semillas feminizadas.
El tiosulfato de plata es un compuesto inestable, por lo que no se encuentra comercialmente como tal. Si queremos usarlo tendremos que fabricarlo nosotros mismos, pero es fácil y barato. Para ello necesitaremos tres elementos: agua destilada, tiosulfato sódico y nitrato de plata. los tres elementos son fáciles de adquirir en la mayoría de farmacias.

  Para preparar el STS primero mezclando 0,1 gramos de nitrato de plata en 100 ml de agua destilada. La identificamos com parte A.

 También, en otro recipiente, diluimos 0,5 gramos de tiosulfato de sodio en otros 100 ml de agua destilada. Parte B.

Una vez que las dos mezclas están bien disueltas hay que verter la primera disolución en la segunda, la parte A en la parte B, siempre en este orden, y mezclarlas bien. Ahora tenemos un solución muy concentrada, la denominaremos " solución de stock", que deberemos rebajar con más agua destilada, la denominamos "solución de trabajo", para poder aplicar a la planta elegida.

 Exactamente hay que añadir 9 partes de agua destilada por cada 1 de "solución stock". La mezcla elaborada es de 200 ml, por lo que hay que añadir 1800 ml de agua destilada, obteniendo 2L de "solución de trabajo".

La "solución de Stock" la podemos guardar, en sitio fresco y oscuro, hay que evitar el contacto de la solución con la luz, en la nevera por ejemplo, conservandose sobre los 30 días. La "solución de trabajo" es mejor prepararla y utilizarla toda el mismo día. Si se quiere conservar más tiempo en la nevera es recomendable conservarlas por separado, la parte A de la parte B, así se conservará más tiempo.

Para hacer esto es necesario tomar todas las debidas medidas de seguridad y protección como guantes y gafas. Las mezclas se hacen en recipientes de cristal, tipo material de laboratorio, pero puedes hacerlas en vasos de plástico y ayudarte de cucharillas de plástico. Cualquier recipiente o herramienta de metal hará que la plata se precipite estropeando la mezcla. 

Aplicación del STS 

Ahora viertes el líquido en un pulverizador y bañas literalmente a la planta hembra. Aplica el STS por la parte superior e inferior de las hojas con un pulverizador mojando con el líquido toda la planta

Los primeros días la planta suele parecer debilitada, pero no es preocupante porque enseguida volverá a su estado. A las 2 o tres semanas de tratamiento comenzaran a formarse las flores macho.

Con el polen que obtienes de las flores macho, y un pincel por ejemplo, lo aplicaremos a las flores femeninas de otra planta hembra para su fecundación.

Despues hay que deshacerse de la planta tratada con STS. Ten en cuenta que el STS es tóxico, la planta tratada con sts no debe consumirse.

Leyendas o falsos mitos sobre las semillas feminizadas

Ya son dos décadas de cultivo con las semillas feminizadas pero muchas de las leyendas o falsos mitos sobre las semillas feminizadas siguen presentes en el mudillo cannábico que el cultivador primerizo puede tomar por ciertos. El desconocimiento suele ser mal compañero de viaje, por eso queremos aclarar algunas cosas inexactas sobre las semillas feminizadas. 

Las feminizadas tienen químicos: falso


Un pensamiento muy extendido que no es cierto. Es cierto que hay que rociar algún producto químico sobre la planta hembra a revertir con el objetivo de inhibirle la producción del etileno en la misma. Pasadas unas semanas y ya en floración, ésta planta produce flores macho y polen, que se utiliza para polinizar las plantas hembra que van a producir las semillas. Una vez formadas las semillas, éstas se recogen y envasan, por lo que en ningún momento entran en contacto con ningún producto químico, ni las plantas que producen las semillas ni las mismas semillas. Además, para producir semillas de cannabis suelen usarse espacios de cultivo interior separados: uno donde se tienen las plantas revertidas (hembras tratadas) y otro donde se encuentran las hembras que serán fecundadas y producirán las semillas, por lo que no es posible que las segundas puedan "contaminarse" con ningún producto químico.

Las semillas feminizadas son transgénicas: falso


Otro mito falso. Al revertir el sexo lo que se hace es inhibir la acción del etileno en la planta hembra donadora de polen, nunca es modificada genéticamente, ni la planta ni la semilla. Los cromosomas sexuales de la hembra convertida en macho siguen siendo femeninos (XX), nada cambia a nivel genético. Las semillas feminizadas no son organismos genéticamente modificados (OGM).

Las semillas feminizadas producen plantas hermafroditas: falso


Que las semillas produzcan plantas hermafroditas tiene más relación con los parentales utilizados, y si estos presentaban algún rasgo hermafrodita, que no con el tipo de semillas que se producen. Si para crear una semilla feminizada se utiliza una hembra con tendencia a producir alguna flor macho, probablemente parte de la descendencia heredará este rasgo, ya se utilice dicha hembra como donadora de polen (revirtiendo su sexo) o como receptora de polen. De igual forma sucede al producir semillas regulares, si el macho o la hembra tienen rasgos hermafroditas, también los heredará su descendencia, o por lo menos una parte de ella.

Las semillas feminizadas originan plantas con mutaciones: falso

Nada más lejos de la realidad. Sí, es cierto que en ocasiones aparecen plantas con rasgos raros o mutaciones, aunque esto también sucede con las semillas regulares. Lamentablemente no parece haber ningún estudio que compare la proporción de ejemplares con mutaciones de uno y otro tipo de semillas, pero  después de millones de semillas feminizadas plantadas en los últimos 20 años, si las mutaciones supusieran algún problema sin duda no se vendería el número de feminizadas que se vende, y éste sería un problema de "orden público" dentro del sector cannábico, tanto para el cultivador como para el productor de las semillas.

 

 

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